Recuerdo de Amantaní

12.04.2016

 

Las montañas que estaban desde antes

y los ríos que se secarán pronto

definen mi camino

 

Te recuerdo

olvidado

perdido en la inmensidad del cielo andino

 

Somos sólo un par de palabras

una huida momentánea

como el viento de la tarde

 

Somos estrellas sobre Amantaní

los sueños

el baile

la alegría embriagada

 

Somos aquellos besos ya muertos

aquellas caricias ya yertas

 

Somos los mares y los cielos

las hondas heridas del mundo

las normas, las costumbres

y todo lo que nos separa…

 

Pero somos también tu sonrisa en la memoria

aquella promesa inocente

de una vida realmente nuestra.

 

El Matallana

Juanita

22.02.2016

Ni siquiera se llama Juana
Huele a agua de fresas
y le gusta el Metal

El sol envidia su energía
Y el tiempo quisiera detenerse
para protegerla

En ella la alegría y la tristeza,
la profundidad pura de los pozos
que brindan agua fresca…

Entre dos ríos nunca secos
brotan los caudales de su vida,
ligera y loca como los pájaros,
furiosa y tierna como la tierra

 

El Matallana

Sobre la sucursal del cielo

13.07.2015

“¿Y que hace un Colombiano en Perú?  ¿De Cali a Lima?  Bueno, yo no conozco ninguna de las dos ciudades, pero de la primera he oído hablar más por el tema de los carteles de la droga (sorry…es lo que llega aquí pero seguro que es una ciudad preciosa. Ya me contarás.)

Sí, los carteles de droga de Cali y Medellín en Colombia han sido famosos en todo el mundo. Cali es una ciudad que vive distintas realidades, donde convive la belleza y la fealdad, la pobreza y el lujo, es un ejemplo de la desigualdad de los países latinoamericanos. Es una ciudad alegre, intensa, donde la muerte no es un concepto abstracto y la vida es una cosa que ocurre más en el presente y en el pasado que en el futuro. Donde se baila y se ama de muchas formas, donde llueven brisas y tormentas, el cielo es azul y las plantas son verdaderamente verdes. Siete ríos cruzan la ciudad. Las montañas la rodean. La gente es amable y hospitalaria, no hay que hacer esfuerzos para encontrar amig@s. Desde que llegas al aeropuerto escuchas música y los desconocidos te hablan. La música local llama a Cali “la sucursal del cielo”. A veces creo que esa ciudad es la sucursal del cielo y del infierno al mismo tiempo…”

* Dedicado a Anne de Cabo Leeuwin

https://caboleeuwin.wordpress.com/

El Matallana