The influence of the mother tongue

“Language has two lives. In its public role, it is a system of conventions agreed upon by a speech community for the purpose of effective communication. But language also has another, private existence, as a system of knowledge that each speaker has internalized in his or her own mind. If language is to serve as an effective means of communication, then the private systems of knowledge in speakers’ minds must closely correspond with the public system of linguistic conventions. And it is because of this correspondence that the public conventions of language can mirror what goes on in the most fascinating and most elusive object in the entire universe, our mind.

This book set out to show, through the evidence supplied by language, that fundamental aspects of our thought are influenced by the cultural conventions of our society, to a much greater extent than is fashionable to admit today. In the first part, it became clear that the way our language carves up the world into concepts has not just been determined for us by nature, and that what we find “natural” depends largely on the conventions we have been brought up on. That is not to say, of course, that each language can partition the world arbitrarily according to its whim. But within the constraints of what is learnable and sensible for communication, the ways in which even the simplest concepts are delineated can vary to a far greater degree than what plain common sense would ever expect. For, ultimately, what common sense finds natural is what it is familiar with.

In the second part, we saw that the linguistic conventions of our society can affect aspects of our thought that go beyond language. The demonstrable impact of language on thinking is very different from what was touted in the past. In particular, no evidence has come to light that our mother tongue imposes limits on our intellectual horizons and constrains our ability to understand concepts or distinctions used in other languages. The real effects of the mother tongue are rather the habits that develop through the frequent use of certain ways of expression. The concepts we are trained to treat as distinct, the information our mother tongue continuously forces us to specify, the details it requires us to be attentive to, and the repeated associations it imposes on us-all these habits of speech can create habits of mind that affect more than merely the knowledge of language itself. We saw examples from three areas of language: spatial coordinates and their consequences for memory patterns and orientation, grammatical gender and its impact on associations, and the concepts of color, which can increase our sensitivity to certain color distinctions.

According to the dominant view among linguists and cognitive scientists today, the influence of language on thought can be considered significant only if it bears on genuine reasoning-if, for instance, one language can be shown to prevent its speakers from solving a logical problem that is easily solved by speakers of another language. Since no evidence for such constraining influence on logical reasoning has ever been presented, this necessarily means-or so the argument goes-that any remaining effects of language are insignificant and that fundamentally we all think in the same way.

But it is all too easy to exaggerate the importance of logical reasoning in our lives. Such an overestimation may be natural enough for those reared on a diet of analytic philosophy, where thought is practically equated with logic and any other mental processes are considered beneath notice. But this view does not correspond with the rather modest role of logical thinking in our actual experience of life. After all, how many daily decisions do we make on the basis of abstract deductive reasoning, compared with those guided by gut feeling, intuition, emotions, impulse, or practical skills? How often have you spent your day solving logical conundrums, compared with wondering where you left your socks? Or trying to remember where your car is in a multilevel parking lot? How many commercials try to appeal to us through logical syllogisms, compared with those that play on colours, associations, allusions? And finally, how many wars have been fought over disagreements in set theory?

The influence of the mother tongue that has been demonstrated empirically is felt in areas of thought such as memory, perception, and associations or in practical skills such as orientation. And in our actual experience of life, such areas are no less important than the capacity for abstract reasoning, probably far more so.”

THROUGH the LANGUAGE GLASS – Why the World Looks Different in Other Languages (2010), Guy Deutscher (1969). Pages 233 to 235, published by Arrow Books (2011).

Refugiarse en la lectura

17.02.2017

Hace poco tuve una conversación con una amiga del Reino Unido que trabaja “educando” refugiados en Malta. Mi amiga Jessie me preguntó si yo tenía alguna experiencia con analfabetismo y en mi opinión cuál era la diferencia entre una persona que puede leer (y lee) y una persona que no puede leer. Más que responder a su pregunta lo que hicimos fue dialogar, como pasa a menudo.

A pesar de que casi todos los refugiados que logran llegar vivos a Malta no saben leer y/o escribir propiamente (ni en inglés, ni en maltés, ni en sus lenguas maternas), la mayoría habla varios idiomas, entre dos y cuatro diferentes, antes de empezar a ser “educados” en inglés. Por ejemplo, un buen grupo habla distintas formas del árabe, además de otras lenguas y dialectos, dependiendo del lugar de origen. Entonces deben ser personas analfabetas muy diferentes a aquellas que se han quedado en su lugar de origen y no han recibido educación en su propio idioma. Quizá son personas que tienen formas de aprender especiales, ya que se han enfrentado a retos diferentes y tienen el sueño de integrarse en Europa o al menos de vivir una vida “normal” en cualquier lugar. Especulamos, porque es difícil saber cuáles son los verdaderos sueños de alguien y aún más de un grupo.

Los refugiados a los que ella enseña están atrapados en Malta (la isla era sólo una estación), tratando de aprender a leer, hablar y escribir en inglés como parte de un plan que les promete una vida mejor. Después de un rato hablando sobre el tema, Jessie me preguntó si yo pensaba que valía la pena enseñar a leer a los refugiados sabiendo que ellas y ellos necesitan más y urgentemente tantas otras cosas.

Pienso que en el juego del mundo actual hay varios tipos de perdedores, pero los más evidentes son los desplazados, los refugiados, los diferentes y los más pobres en general. Pero hay personas en el mundo sin ninguna voz, dentro y fuera de ese grupo de perdedores evidentes. Hay personas muriendo silenciosamente en todas partes, sufriendo en alguno de los barrios olvidados de Latinoamérica o en las calles de las ciudades indiferentes de India, en los países sin nombre de África o en los rincones no tan oscuros de Asia, Australia y Europa. China, Estados Unidos y Rusia son en ese sentido mundos aparte, contribuyendo especialmente a la miseria que aceptamos actualmente como humanidad.

¿Qué puede hacer la lectura por los refugiados, en un contexto cínico, pesimista y autocompasivo como ese? Mucho, le dije a Jessie. Cuando yo vivía en Cali y era (más) pobre, la lectura me dio perspectiva. Leer fue una de las actividades que me ayudó a entender la situación en la que me encontraba y me mostró que algo mejor era posible. Leer me puso en contacto con personas vivas y muertas, del pasado y de un posible futuro. Los libros me mostraron mundos y formas posibles, relativismo cultural, lenguas, lugares, mentes, visiones, pesadillas, religiones, sensaciones, luchas ganadas y perdidas, ideas y sueños que también podrían ser los míos.  Descubrí con palabras el horror y la belleza. Poco a poco encontré no sólo un lugar donde esconderme y aliviar las tensiones de la pobreza, sino una identidad formada por palabras que con el tiempo dejaron de ser ajenas.

Cuando lees también aprendes a pensar y a expresarte. Desarrollas tu imaginación como un nuevo músculo, como un nuevo sentido. Trasciendes tu posición actual y te concibes más allá de ti mismo o de ti misma, más allá de lo que crees que eres. Al fin y al cabo, toda vida es fantasía, toda vida es un cuento que nos cuentan y nos contamos. Leer te da herramientas para construir y narrar tu propia vida. A través de la lectura también puedes buscar lo que eres, narrar tu ser y lo que realmente deseas. Si bien no sólo de palabras se puede vivir, no se puede vivir sin palabras. Tener acceso a las múltiples voces del mundo es uno de los requisitos fundamentales para disminuir tu pobreza. Con pobreza me refiero a algo más que lo material. Me refiero a la pobreza como a la incapacidad de llevar la vida que queremos mientras contribuimos al bienestar nuestro y al de quienes nos rodean. Ser rico significa estar contento con la vida que uno lleva, dar y recibir amor en todas sus diversas formas, provocar sonrisas en las personas con las que eliges compartir y rodearte, experimentar lo que quieres, ir a donde quieres, respetar todas las formas de vida y todas las formas en que las personas que respetan tu integridad quieren llevar sus vidas… La persona que lee tiene la posibilidad de caminar en dirección a esa riqueza. El camino hacia nosotros mismos comienza en la autoconsciencia y la imaginación, y ambas cosas se nutren de palabras.

Más o menos ese fue el diálogo que tuvimos. Jessie se fue contenta a enseñar inglés a los refugiados y yo seguí leyendo.

El Matallama

Yamulemao : Niño del agua azul

A Edgar Matallana, padre

23.01.2017

Cuando me acuerdo de ti me acuerdo de cuando me cantabas Yamulemao para que me durmiera o me entretuviera en algún largo viaje de Cali a Bogotá. Recuerdo la canción, el asiento del bus, la imagen de la ventana, la noche húmeda y tal vez fría afuera…En caso de que no sepas, Yamulemao es la versión colombiana de Diamoule Mawo, una canción compuesta por Laba Sosseh y cantada por él originalmente en un idioma llamado Wólof (que se habla en Gambia, Senegal y Mauritania). Joe Arroyo cantó esa bella canción como le sonaba en castellano: “Yamulemao”. Todo está borroso pero la melodía y tu compañía en aquel viaje en bus se mantienen nítidas en mi memoria:

Ah Yamulemao, ah Yamulemao

Bilie mama mié

Bilie mama mié eh eh

Bilie mama mié

Bilie mama mi eh

Yamuleé mao se se!

También me acuerdo de cuando me hiciste una caja muy bonita de madera y de cuando me construiste un tanque de suministro de agua para los experimentos ahora inútiles de la Universidad del Valle. A medida que pasa el tiempo te recuerdo más. Desprovistas de los problemas de aquel tiempo, puedo sentir en tus palabras el cariño y la impotencia. Ser madre o padre debe ser un oficio muy difícil. Especialmente cuando eres pobre, cuando las cosas no te salen bien, cuando no sabías lo que hacías o no habías aprendido a elegir. O cuando simplemente eres una persona irresponsable (lo que sea que eso signifique realmente) y a duras penas intentas darle un sentido a tu propia vida o embriagarte para ignorar que no tiene. Ni idea, pero ser padre de alguien no debe ser tarea fácil. Fue como fue, lo hiciste como lo hiciste, lo haces como aún lo haces, como es, como eres y como puedes.

A veces me gusta imaginar cómo hubiera sido todo si no hubiéramos sido tan pobres en esos años (y aún), si la carencia no nos hubiera ayudado a sentirnos tan resentidos y perdidos. La pobreza es una de las peores cosas que pueden ocurrirle a alguien. Aún hoy nos separa de algún modo. Antes que padre e hijo somos sobrevivientes. La ciudad de Cali cayó y nos llevó consigo a su abismo. Pero poco a poco salimos del abismo un poco. Yo me convertí en un viajero y tú llegaste a una edad donde pareces más tranquilo. Tengo muchas preguntas sobre lo que has vivido y has sentido. Por ejemplo: ¿qué tanto compartimos?, ¿qué tanto hay de ti en mí y viceversa? Has vivido casi 80 años ya, más de dos veces lo que yo he vivido. ¿Cómo fueron y son tus amistades y amores? ¿Sabían ellas y ellos de mí? ¿Qué les decías cuando hablabas de mí? ¿Qué lugar ocupaba yo en tu vida? ¿Qué ha significado para ti ser padre?

Tantos años, tantos recuerdos, tantos momentos juntos y sobretodo separados, y aún no tengo claro de qué se trata este oficio de ser tu hijo y tu oficio de ser padre, de qué se trata esta relación. Frente al mar mediterráneo, en una pequeña isla entre África y Europa, siento que nos hace falta mucho por vivir y conversar. Escucho Yamulemao y me dan ganas de llorar. No sé muy bien por qué. Cali está muy lejos. La vida inclemente nos ha pasado sin preguntarnos lo que estábamos haciendo y tal vez lo que estábamos perdiendo. Corrimos buscando salvarnos y terminamos siendo otros. Yo ya no soy un adolescente, ni siquiera ya un joven enojado. Aprendí a ser feliz, a amar, a proteger, a engañar y decepcionar. Conocí lugares y lenguas, ojos de todos los colores me miraron con cariño, algunos con amor incluso, cualquiera que sea la diferencia. Todo parece ya muy lejano. El mar se convierte en espuma blanca y se rinde en la bahía. “Ah Yamulemao, ah Yamulemao”. Los turistas desconcertados por mis lágrimas tratan de capturar el mar con sus cámaras. El mar es demasiado inmenso.

 

El Matallana

 

Poem in Hindi translated into English* and Spanish** – Poema en Hindi traducido al inglés* y al español**

poemaabhi01-12-2016

Abhishek Kiran Dani

 

07.12.2016

 

Again, after another journey, I am standing on the same door

with restlessness: Should I go in or out, another world to explore?

I am afraid to approach the bright light that is ahead

in the familiar darkness inside, now I feel, I can rest my head.

 

De nuevo, después de otro viaje, estoy de pie frente a la misma puerta

con inquietud: ¿Debo entrar o salir, otro mundo por descubrir?

Tengo miedo de acercarme a la luz brillante que me espera

en la oscuridad familiar de adentro, siento ahora, puedo descansar mi cabeza.

 

*In the attached image you can see how the original poem in Hindi looks like. I would like to express my immense gratitude to Abhishek Kiran Dani (Abhi), the talented author of this poem. Abhi kindly helped me to translate his work into words that people from many places could understand.

Although it is impossible to translate the visual beauty of this unique poem, I hope these words can help you to nourish your powerful imagination.

 

**En la imagen adjunta puedes ver cómo se ve el poema original en Hindi. Estoy inmensamente agradecido con el talentoso autor de este poema, Abhishek Kiran Dani (Abhi), por ayudarme a traducir su trabajo en palabras que personas de muchos lugares pueden entender.

Aunque es imposible traducir la belleza visual de este poema único, espero que estas palabras te ayuden a alimentar tu poderosa imaginación.

 

El Matallana

Memória/Memory – Carlos Drummond de Andrade

– Original:

 

Memória

 

Amar o perdido

deixa confundido

este coração.

 

Nada pode o olvido

contra o sem sentido

apelo do Não.

 

As coisas tangíveis

tornam-se insensíveis

à palma da mão.

 

Mas as coisas findas,

muito mais que lindas,

essas ficarão.

 

– My non official translation for Johanna von Kietzell:

 

Memory

 

To love what is lost

leaves this heart

confused.

 

The oblivion can´t do anything

against the meaningless

appeal of No.

 

Tangible things

turn to be intangible

at the palm of the hand.

 

But the things that finished,

so much more than beautiful,

those will remain.

 

Carlos Drummond de Andrade (1902 – 1987)

 

For more information:

http://www.projetomemoria.art.br/drummond/

https://www.letras.com/carlos-drummond-de-andrade/818513/

We love

27.11.2015

Love takes different shapes
can be found in many forms
sometimes we touch
sometimes we don’t

but we love

we cheerfully smile at each other
containing tenderly hugs
we cautiously keep our distance
drowning in invisible voids

but we love

we imagine sugary futures
when a shared skin is our home
inside our poetical melody
outside a silence of words

but we love

 

El Matallana

Wertvolle Gabe – Valuable Gift – Don valioso

„Die wertvollste Gabe ist die Erfindung, der größte Reichtum die Fantasie.“

Wie der Soldat das Grammofon repariert (2008) von Saša Stanišić (1978)

 

“The most valuable gift is the invention, the greater richness the imagination”

How the soldier repairs the gramophone (2008) by Saša Stanišić (1978)

 

“El don más valioso es la invención, la mayor riqueza la imaginación”

Como el soldado repara el gramófono (2008) de Saša Stanišić (1978)