Mar, moho y frío

13.10.2014

 

Todas las metáforas del mar

se rompen contra la playa empedrada de Lima

Nuestros corazones

grises como este cielo

se han humedecido tanto

que el amor ayer sentido

hoy ya no palpita

muerto de moho y frío

 

El Matallana

Sobre la sucursal del cielo

13.07.2015

“¿Y que hace un Colombiano en Perú?  ¿De Cali a Lima?  Bueno, yo no conozco ninguna de las dos ciudades, pero de la primera he oído hablar más por el tema de los carteles de la droga (sorry…es lo que llega aquí pero seguro que es una ciudad preciosa. Ya me contarás.)

Sí, los carteles de droga de Cali y Medellín en Colombia han sido famosos en todo el mundo. Cali es una ciudad que vive distintas realidades, donde convive la belleza y la fealdad, la pobreza y el lujo, es un ejemplo de la desigualdad de los países latinoamericanos. Es una ciudad alegre, intensa, donde la muerte no es un concepto abstracto y la vida es una cosa que ocurre más en el presente y en el pasado que en el futuro. Donde se baila y se ama de muchas formas, donde llueven brisas y tormentas, el cielo es azul y las plantas son verdaderamente verdes. Siete ríos cruzan la ciudad. Las montañas la rodean. La gente es amable y hospitalaria, no hay que hacer esfuerzos para encontrar amig@s. Desde que llegas al aeropuerto escuchas música y los desconocidos te hablan. La música local llama a Cali “la sucursal del cielo”. A veces creo que esa ciudad es la sucursal del cielo y del infierno al mismo tiempo…”

* Dedicado a Anne de Cabo Leeuwin

https://caboleeuwin.wordpress.com/

El Matallana

Perspectivas de peso

Una vez estaba caminando por el malecón del barrio Miraflores, en Lima, Perú. En mi paseo me encontré a dos niños que aprovechaban las pendientes del camino para dejarse ir con sus patinetas. Se divertían mucho, gritaban muy fuerte de miedo y emoción, reían; se tiraban cuesta abajo, corrían cuesta arriba, volvían a tirarse…muy divertido.

 

Voy a tratar de reproducir una de sus conversaciones:

Nuño 1: “¿Sabes? Cuando tienes más peso la patineta baja más rápido”

Niño 2: “¡Sí! ¡Pero las llantas se aplastan más!”

Niño 1: “Yo estoy más gordo ¡y ahora voy más rápido, mírame!”

Niño 2: ¿Así que subir de peso está bieeeen?

Niño 1: ¡Sí, tenemos que subir de pesoooo!”

Niño 2: ¡Sííííííííí!

 

…No sé ustedes que piensan, pero a mí estos niños me parecieron genuinamente subversivos.

 

El Matallana