Nueve

26.07.21


Blancas y puras

nuestras orquídeas también se marchitan

sucumben humildes, ya arrugadas,

a las oleadas del calor de nuestro tiempo


No importa que mi voz las acaricie

o que mi paciencia las riegue con la vida que necesitan

Parece que el aire mismo que ahora exhalo

las asfixia y las enferma como un cáncer


Pétalos tan sonrientes, únicos y bonitos

Raíces que a la luz parecían indestructibles

Hojas tan verdes como el amor con que tus ojos solían mirarme

Retoños que eran optimistas e incluso arrogantes


Blancas y puras

nuestras orquídeas también se marchitan

Nuestro único sol vivía en tu sonrisa

Y moriremos de tu ausencia inexorable



El Matallana

Ocho

25.07.21

¿Cuánto dura la eternidad?

¿Cuánto dura el amor que nunca muere?

Incluso el universo no está seguro de sí mismo

Incluso la vida es un instante breve y leve


El material de las promesas se corroe eventualmente

Las palabras escritas en piedra se desvanecen a su tiempo

Cada huella nuestra desaparecerá para siempre

Y todas nuestras risas se perderán en el viento


¿Cuánto podré durar yo ya en tu frágil recuerdo?

¿Cuánta verdad quedará de lo que antes creías cierto?

¿Cuánto vivirás hasta olvidar mi tenue susurro?

¿Cuánto más latirá el efímero corazón nuestro?



El Matallana


Uno

15.02.2021


Jugamos

a que la muerte no existe

la una para el otro

la otra para el uno

y bailamos

entre las ruinas de una utopía

en la que igual ya poco creíamos

mientras nuestros verdaderos dueños

escogen que parte nuestra ignoran

desde sus infranqueables torres de oro

Pero no es falsa nuestra sonrisa

ni el beso que nos damos

aunque sabemos que todo es falso

tal vez precisamente por eso

nuestra amistad parece tan cierta

nuestro amor ya no es tan romántico

y nuestros días juntos son como esas flores

que crecen en la carretera

con una belleza silenciosa

rebeldes sin pretensiones

marchitándose para siempre

humildes a la vera.


El Matallana

Nuestro encuentro

31.05.2019

El espacio-tiempo es una red flexible
que se expande,
se rompe,
se contrae,
vibra como las cuerdas de un tiple,
contiene
y se contiene

A menudo cosas ocurren y le ocurren,
tu visita, por ejemplo, en un lugar remoto,
nuestras miradas conectadas sin saberlo, ya desde el primer momento,
nuestros besos furtivos, equivocados, incorrectos,
nuestros cuerpos tratando de ocupar el mismo sitio
con vigor y con ternura,
hablando un idioma casi olvidado
en el que ambos fluimos
entre labios y pieles

Nuestros dibujos y poemas doblan la malla
para tocar puntos de otro modo lejanos,
los años y la distancia no significan nada.
Lo que nos hemos dicho,
lo que hemos vivido,
canta con una voz que nunca muere,
y así nuestro encuentro suena eternamente
en las fibras del universo

Nuestra historia vive en todo instante
(ayer, allí, allá,
mañana,
hoy, aquí, acá,
entonces, después,
ahora),
viaja al infinito como ondas
por la espina del espacio-tiempo.
El Matallana