Fantasía

22.12.2017

?Dónde está la fantasía?

Repiten la vida

que otros quieren que repitan

Y tratan de convencerme

con sueños que son ajenos

no de ellos

ni bellos

una espiral sin sentido

que no causa vértigo

sino somnolencia

o ligera hipnosis

 

Me preguntan sobre poesía

como si un poema fuera una cosa de esas

que llevan en los bolsillos

u otra de las banderas que les recuerdan su valía

sin valor

y sin substancia

 

Se miran a los espejos todo el día

porque las aguas cristalinas quedan demasiado lejos

o les asustan

o ya no existen

 

Yo siento que mi alma desaparece porque nadie la nombra

me pierdo en un bosque de voces que nada dicen

que giran perpetuamente

alimentando un monstruo antiguo

que nos devora inclementemente

 

Los mares de este mundo me rodean

soy libre de vez en cuando

cuando las nubes blancas se levantan

sobre el azul horizonte

 

Su honesta sonrisa me miente

yo quiero creerle

y creer en ti fantasía

en una vida sin futuros o pasados

en un instante que me pertenece

 

Vámonos pronto amada

corazón de melón

alegría

nada nos espera ya en su nada

sólo nuestra vida

fantasía

 

El Matallana

Yamulemao : Niño del agua azul

A Edgar Matallana, padre

23.01.2017

Cuando me acuerdo de ti me acuerdo de cuando me cantabas Yamulemao para que me durmiera o me entretuviera en algún largo viaje de Cali a Bogotá. Recuerdo la canción, el asiento del bus, la imagen de la ventana, la noche húmeda y tal vez fría afuera…En caso de que no sepas, Yamulemao es la versión colombiana de Diamoule Mawo, una canción compuesta por Laba Sosseh y cantada por él originalmente en un idioma llamado Wólof (que se habla en Gambia, Senegal y Mauritania). Joe Arroyo cantó esa bella canción como le sonaba en castellano: “Yamulemao”. Todo está borroso pero la melodía y tu compañía en aquel viaje en bus se mantienen nítidas en mi memoria:

Ah Yamulemao, ah Yamulemao

Bilie mama mié

Bilie mama mié eh eh

Bilie mama mié

Bilie mama mi eh

Yamuleé mao se se!

También me acuerdo de cuando me hiciste una caja muy bonita de madera y de cuando me construiste un tanque de suministro de agua para los experimentos ahora inútiles de la Universidad del Valle. A medida que pasa el tiempo te recuerdo más. Desprovistas de los problemas de aquel tiempo, puedo sentir en tus palabras el cariño y la impotencia. Ser madre o padre debe ser un oficio muy difícil. Especialmente cuando eres pobre, cuando las cosas no te salen bien, cuando no sabías lo que hacías o no habías aprendido a elegir. O cuando simplemente eres una persona irresponsable (lo que sea que eso signifique realmente) y a duras penas intentas darle un sentido a tu propia vida o embriagarte para ignorar que no tiene. Ni idea, pero ser padre de alguien no debe ser tarea fácil. Fue como fue, lo hiciste como lo hiciste, lo haces como aún lo haces, como es, como eres y como puedes.

A veces me gusta imaginar cómo hubiera sido todo si no hubiéramos sido tan pobres en esos años (y aún), si la carencia no nos hubiera ayudado a sentirnos tan resentidos y perdidos. La pobreza es una de las peores cosas que pueden ocurrirle a alguien. Aún hoy nos separa de algún modo. Antes que padre e hijo somos sobrevivientes. La ciudad de Cali cayó y nos llevó consigo a su abismo. Pero poco a poco salimos del abismo un poco. Yo me convertí en un viajero y tú llegaste a una edad donde pareces más tranquilo. Tengo muchas preguntas sobre lo que has vivido y has sentido. Por ejemplo: ¿qué tanto compartimos?, ¿qué tanto hay de ti en mí y viceversa? Has vivido casi 80 años ya, más de dos veces lo que yo he vivido. ¿Cómo fueron y son tus amistades y amores? ¿Sabían ellas y ellos de mí? ¿Qué les decías cuando hablabas de mí? ¿Qué lugar ocupaba yo en tu vida? ¿Qué ha significado para ti ser padre?

Tantos años, tantos recuerdos, tantos momentos juntos y sobre todo separados, y aún no tengo claro de qué se trata este oficio de ser tu hijo y tu oficio de ser padre, de qué se trata esta relación. Frente al mar mediterráneo, en una pequeña isla entre África y Europa, siento que nos hace falta mucho por vivir y conversar. Escucho Yamulemao y me dan ganas de llorar. No sé muy bien por qué. Cali está muy lejos. La vida inclemente nos ha pasado sin preguntarnos lo que estábamos haciendo y tal vez lo que estábamos perdiendo. Corrimos buscando salvarnos y terminamos siendo otros. Yo ya no soy un adolescente, ni siquiera ya un joven enojado. Aprendí a ser feliz, a amar, a proteger, a engañar y decepcionar. Conocí lugares y lenguas, ojos de todos los colores me miraron con cariño, algunos con amor incluso, cualquiera que sea la diferencia. Todo parece ya muy lejano. El mar se convierte en espuma blanca y se rinde en la bahía. “Ah Yamulemao, ah Yamulemao”. Los turistas desconcertados por mis lágrimas tratan de capturar el mar con sus cámaras. El mar es demasiado inmenso.

El Matallana

Sea of November

11.11.2016

A sea of mercury in Malta
and the wind moves bluish greys:

My life is like a memory,
I don’t know where my past has gone,
not much of my future is left

I’ve never been too safe,
I’ve never known what I’ve done,
neither the old love never fading
nor the new love now lurking

There is no time in my life
but there is life in my time
the lively waves of this day
ignore the dead ones from yesterday.

El Matallana

Mar de noviembre

10.11.2016

Un mar de mercurio en Malta
y el viento mueve grises azulados:

Mi vida parece un recuerdo,
no sé a dónde ha ido mi pasado,
queda poco hoy de mi futuro

Nunca he estado muy seguro,
nunca he sabido lo que he hecho,
ni aquel amor nunca olvidado
ni este nuevo ya al acecho

Pasa veloz el tiempo en mi vida
pero hay mucha vida en mi tiempo,
las vivas olas de este día
ignoran las de ayer que han muerto.

El Matallana

Public pervert

If time is my vessel, then learning to love

might be my way back to sea

The flying, the metal, the turning above,

these are just ways to be seen…

 

We all get paid,

yeah some get faith before they die,

then through stars we will navigate

through the holes in your eyes…

 

How many days will it take to land?

How many ways to reach abandon?

Oh, abandon

 

Oh, so swoon, baby, starry nights,

may our bodies remain

You move with me, I’ll treat you right, baby,

may our bodies remain

 

There is love to be made,

so just stay here for this while.

Perhaps heartstrings resuscitate,

the fading sounds of your life…

 

How many days will it take to land?

How many ways to reach abandon?

Oh, abandon

 

So swoon baby starry nights,

may our bodies remain

As deep we move, I’ll feed you light, baby,

may our bodies remain

Oh yeah in history, I’ll treat you right, baby,

I’m honest that way, hey!

 

Swoon baby starry nights,

may our bodies remain…

 

Interpol (1997) – Public Pervert, Antics (2004)

Recuerdo de Amantaní

12.04.2016

 

Las montañas que estaban desde antes

y los ríos que se secarán pronto

definen mi camino

 

Te recuerdo

olvidado

perdido en la inmensidad del cielo andino

 

Somos sólo un par de palabras

una huida momentánea

como el viento de la tarde

 

Somos estrellas sobre Amantaní

los sueños

el baile

la alegría embriagada

 

Somos aquellos besos ya muertos

aquellas caricias ya yertas

 

Somos los mares y los cielos

las hondas heridas del mundo

las normas, las costumbres

y todo lo que nos separa…

 

Pero somos también tu sonrisa en la memoria

aquella promesa inocente

de una vida realmente nuestra.

 

El Matallana

Nostalgia independiente

04.04.2016

Hay una cierta nostalgia en mí
que no depende de ti
ni de las flores que se marchitan…
Los mares que se han secado
poco tienen que ver
el cielo ambiguo de la casi noche
apenas la nutre

Hay una cierta nostalgia en mí
que no depende de ti
un deseo como una espiral hacia adentro
desde afuera, desde adentro
desde un lugar oscuro bajo mi pecho
como una lágrima que no se derrama
o un mudo apetito insaciable

El Matallana

Naufragio y horizonte

19.11.15

 

Llego al horizonte

que no quise soñar

solo

 

al final del mar

fracturando el oscuro gris

germina el cielo brillante

y en esta claridad azulada

veo las cosas ya con ternura

 

mi drama es ahora el mismo

que el de todas las personas

nada especial

tristezas que brotan cual volcancitos de espuma

alegrías intermitentes como esta marea

gentil,

humilde,

llevándose de mis pies la negra arena

recordándome que no hay donde volver

 

Llego al horizonte

que no quise soñar

solo

 

al final del mar

se extiende una tierra

que aún no tiene huella

camino ligero hacia parajes sin nombre

sobrevivo al naufragio de mi ayer

 

El Matallana

Mar, moho y frío

13.10.2014

 

Todas las metáforas del mar

se rompen contra la playa empedrada de Lima

Nuestros corazones

grises como este cielo

se han humedecido tanto

que el amor ayer sentido

hoy ya no palpita

muerto de moho y frío

 

El Matallana

Breve comentario sobre los no-lugares

11.03.2015

Hace poco Amira Akhtar* me hizo recordar un término que desde la primera década del 2000 he venido usando de manera privada: el no-lugar. Los no-lugares son sitios donde no siento la presión de ser, hacer algo o pensar en algo en especial; son espacios que experimento como transición entre un lugar y otro. Por ejemplo, cuando me he encontrado en un sitio más tiempo de lo planeado, porque el medio de transporte deseado se retrasó y no pude hacer nada más que aguardar ahí. O cuando estuve esperando para entrar a un baño en un establecimiento público, como un museo, solo, en algún pasillo anónimo. También me he encontrado en un no-lugar cuando una cita se canceló de improviso y de repente estuvo el tiempo ahí sólo para mí, puro, limpio y sin propósito. He estado en no-lugares en alguna enorme estación de tren, donde nadie me conocía, donde nadie parecía hablar mi idioma, donde nadie me esperaba. También he encontrado no-lugares en salas de consultorio, en aeropuertos inmensos, en una larga fila, en una oficina o una cama vacía (o como si lo estuviera), en un edificio abandonado, en una universidad en la noche, en un camino donde iba perdido, en una playa abandonada bajo el sol del mediodía, en una caminata por el desierto, en una carretera desconocida, en un taxi sin interlocutor, en el mar calmo acostado sobre una tabla de surf, en un restaurante o café cualquiera, en la cocina de una casa donde miro por la ventana hacia la calle…

Los no-lugares logran inspirarme muchas veces porque puedo contemplar las cosas sin el afán que llevo, me permiten escapar de las necesidades de mi propio rol en la vida y huir de las creencias que me empeño en mantener en el momento. En un no-lugar a veces concibo ideas y escritos que descubren la belleza, reconocen la incertidumbre o exploran lo desconocido. En un no-lugar a veces no pasa nada en la superficie, pero en el fondo sé que siento ansiedad, incomodidad, soledad tremenda o carencia de sentido (por decirlo de alguna manera). En un no-lugar a veces me siento o soy libre, fuera y dentro del mundo al mismo tiempo, como un espectador neutral que está inmensamente satisfecho o que no desea nada más que contemplarse existente entre cosas y fenómenos.

Pero los no-lugares pueden evitarse fácilmente, especialmente con el auge y desarrollo de herramientas de distracción y consumo permanente. El aparente vínculo constante con el mundo que ahora podemos llevar en los dispositivos inteligentes (lentes, relojes, celulares u otros aparatos portátiles) puede ayudarnos a evitar llegar a un no-lugar si así lo queremos. Y las viejas ayudas como el libro que leemos cada vez que no se nos ocurre nada más qué hacer con la vida, o la conversación banal con alguien sobre el clima o el retraso del bus, también pueden servir para desviar nuestro camino al no-lugar.

¿Qué si me gustan los no-lugares? Creo que sí, a veces me parecen los únicos sitios que valen la pena, los únicos a los que de verdad llego.

 

El Matallana

* Muchas gracias y saludos a Amira Akhtar por ayudarme con la inspiración:

https://lihembensayel.wordpress.com/2015/03/09/minutos/?c=3144#comment-3144