Diez

01.08.2021


“Mas se ela voltar, se ela voltar

Que coisa linda, que coisa louca

Pois há menos peixinhos a nadar no mar

Do que os beijinhos que eu darei na sua boca”

João Gilberto – Chega de saudade


Supongo que los fantasmas

son en realidad sueños frustrados

que no logran salir de nuestro pecho:

Las canciones que todavía quisiera cantarte

La música que íbamos a bailar cuando volvieras


Ahora sé que mi ausente foto en tus casas

fue un pequeño olvido que presagiaba uno más grande:

El de nuestras sonrisas durante el viaje anhelado

El de la boda por amor que ya no ocurre


Nunca pensé ser tan pasajero,

que mi presencia durara menos que un verano

Tus palabras: ayer vida, hoy nostalgia

Tu ausencia me sofoca con sus manos…


Algunos ven esperanza en un reencuentro,

fantástico pero inevitable

Piensan que todo lo sincero

puede volver a gestarse


Pero yo te miro a los ojos

y hoy ya no saben mirarme

tus oídos antaño atentos

poco hacen por escucharme

me hablas como a un enfermo

me aconsejas como a un infante

me sientes como un recuerdo

que tarda mucho en dejarte


Sin embargo seremos amigos

y pronto podré abrazarte

con ternura me darás tu frente

para despedirme al besarte


…Y cuando en los labios la muerte

te bese para llevarte

le contarás de aquel poeta

que nunca dejó de amarte



El Matallana

Nueve

26.07.21


Blancas y puras

nuestras orquídeas también se marchitan

sucumben humildes, ya arrugadas,

a las oleadas del calor de nuestro tiempo


No importa que mi voz las acaricie

o que mi paciencia las riegue con la vida que necesitan

Parece que el aire mismo que ahora exhalo

las asfixia y las enferma como un cáncer


Pétalos tan sonrientes, únicos y bonitos

Raíces que a la luz parecían indestructibles

Hojas tan verdes como el amor con que tus ojos solían mirarme

Retoños que eran optimistas e incluso arrogantes


Blancas y puras

nuestras orquídeas también se marchitan

Nuestro único sol vivía en tu sonrisa

Y moriremos de tu ausencia inexorable



El Matallana

Ocho

25.07.21

¿Cuánto dura la eternidad?

¿Cuánto dura el amor que nunca muere?

Incluso el universo no está seguro de sí mismo

Incluso la vida es un instante breve y leve


El material de las promesas se corroe eventualmente

Las palabras escritas en piedra se desvanecen a su tiempo

Cada huella nuestra desaparecerá para siempre

Y todas nuestras risas se perderán en el viento


¿Cuánto podré durar yo ya en tu frágil recuerdo?

¿Cuánta verdad quedará de lo que antes creías cierto?

¿Cuánto vivirás hasta olvidar mi tenue susurro?

¿Cuánto más latirá el efímero corazón nuestro?



El Matallana


Seis

17.05.2021


Las seis partes

que sobresalen

de mi tronco

gritan: deseo


Hay una boca

no hecha para saciarse

sino como una invitación al abismo

una grieta en la roca sedienta

como un grito en el vacío

que se alimenta del silencio


Me parezco a las deidades más terribles

abraso todo lo que abrazo

con mi lengua de fuego

muerdo ebrio de ahora

la cervical de la muerte

y chupo los pezones

ya secos del olvido


Todo lo que existe

me pertenece

Todo lo que amo

se vuelve saliva en mis fauces

Más

que no descanso

Más

que no es suficiente…


En la avidez de una sola de mis manos

se marchita humilde

el universo creciente.


El Matallana

Tres

27.02.2021


Al parecer

vivimos tres momentos

aunque sólo uno exista

nos levantamos sobre las ruinas de un cuento

mirando lo que no alcanza la vista

y aunque viajamos sin detenernos

hasta la estación de la muerte

cada instante es el nacimiento

de una presencia que muere

como la estrella que se enfría

como se calienta la nieve

perdemos el equilibrio

entre lo que fue

y lo que viene

demasiado fieles a la historia

ebrios de sueños en cierne

alimentamos al olvido

con los pétalos del presente.


El Matallana

Dos

16.02.2021


Cada día

pensando en tonterías

buscando nuevas víctimas

que alimenten la narrativa del enemigo


Todo lo que persigues

viene desde afuera

te lo venden con múltiples espejos interactivos

así como el azúcar en las golosinas

transforma un dulce niño

en un adulto adicto



Les ayudas a inyectarte la falacia en las venas

ávido de la próxima mentira

aplaudiendo entre sonrisas

a todos tus verdugos


La caverna es tu propia cabeza

tus sentidos captan sinsentidos

y te mueven sin abandonar el sitio

hambriento sin propósito

cegado por tantas luces

capitán a la deriva

en un mar sin viento ni sombra

donde la vida y la muerte son lo mismo

dos rostros del mismo miedo

tu más íntimo culto

terror desde el primer aliento

solo

delirante

nauseabundo.


El Matallana

Uno

15.02.2021


Jugamos

a que la muerte no existe

la una para el otro

la otra para el uno

y bailamos

entre las ruinas de una utopía

en la que igual ya poco creíamos

mientras nuestros verdaderos dueños

escogen que parte nuestra ignoran

desde sus infranqueables torres de oro

Pero no es falsa nuestra sonrisa

ni el beso que nos damos

aunque sabemos que todo es falso

tal vez precisamente por eso

nuestra amistad parece tan cierta

nuestro amor ya no es tan romántico

y nuestros días juntos son como esas flores

que crecen en la carretera

con una belleza silenciosa

rebeldes sin pretensiones

marchitándose para siempre

humildes a la vera.


El Matallana

Alberto Caeiro’s way

A. Caeiro’s way

The invisible hand of the wind

skirts over the grasses

When it lets go,

jumping between the green intervals

crimson poppies

yellow daisies together

and some other blue flowers

that you couldn’t see straightaway

 

I don’t have whom to love

nor life that I want

nor death that I steal

Through me

like through the grasses

a wind that only bends them

to let them be what they were

passes

Also through me

a desire uselessly blows

the stems of my intentions

the flowers of what I imagine

and everything turns to what it was

with nothing that takes place.

 

Non-official translation from the original in Portuguese: “A mão invisível do vento…(À la manière de A. Caeiro)”, Ricardo Reis (Fernando Pessoa, 1888-1935).

If you want to read the Spanish version of this poem, follow this link:

https://elmatallana.com/2015/10/12/la-mano-invisible-del-vientoa-la-manera-de-a-caeiro/

 

For more information, visit:

http://arquivopessoa.net/textos/2162

http://www.pessoa.eu/

http://www.poetryfoundation.org/bio/fernando-pessoa

 

Yamulemao : Niño del agua azul

A Edgar Matallana, padre

23.01.2017

Cuando me acuerdo de ti me acuerdo de cuando me cantabas Yamulemao para que me durmiera o me entretuviera en algún largo viaje de Cali a Bogotá. Recuerdo la canción, el asiento del bus, la imagen de la ventana, la noche húmeda y tal vez fría afuera…En caso de que no sepas, Yamulemao es la versión colombiana de Diamoule Mawo, una canción compuesta por Laba Sosseh y cantada por él originalmente en un idioma llamado Wólof (que se habla en Gambia, Senegal y Mauritania). Joe Arroyo cantó esa bella canción como le sonaba en castellano: “Yamulemao”. Todo está borroso pero la melodía y tu compañía en aquel viaje en bus se mantienen nítidas en mi memoria:

Ah Yamulemao, ah Yamulemao

Bilie mama mié

Bilie mama mié eh eh

Bilie mama mié

Bilie mama mi eh

Yamuleé mao se se!

También me acuerdo de cuando me hiciste una caja muy bonita de madera y de cuando me construiste un tanque de suministro de agua para los experimentos ahora inútiles de la Universidad del Valle. A medida que pasa el tiempo te recuerdo más. Desprovistas de los problemas de aquel tiempo, puedo sentir en tus palabras el cariño y la impotencia. Ser madre o padre debe ser un oficio muy difícil. Especialmente cuando eres pobre, cuando las cosas no te salen bien, cuando no sabías lo que hacías o no habías aprendido a elegir. O cuando simplemente eres una persona irresponsable (lo que sea que eso signifique realmente) y a duras penas intentas darle un sentido a tu propia vida o embriagarte para ignorar que no tiene. Ni idea, pero ser padre de alguien no debe ser tarea fácil. Fue como fue, lo hiciste como lo hiciste, lo haces como aún lo haces, como es, como eres y como puedes.

A veces me gusta imaginar cómo hubiera sido todo si no hubiéramos sido tan pobres en esos años (y aún), si la carencia no nos hubiera ayudado a sentirnos tan resentidos y perdidos. La pobreza es una de las peores cosas que pueden ocurrirle a alguien. Aún hoy nos separa de algún modo. Antes que padre e hijo somos sobrevivientes. La ciudad de Cali cayó y nos llevó consigo a su abismo. Pero poco a poco salimos del abismo un poco. Yo me convertí en un viajero y tú llegaste a una edad donde pareces más tranquilo. Tengo muchas preguntas sobre lo que has vivido y has sentido. Por ejemplo: ¿qué tanto compartimos?, ¿qué tanto hay de ti en mí y viceversa? Has vivido casi 80 años ya, más de dos veces lo que yo he vivido. ¿Cómo fueron y son tus amistades y amores? ¿Sabían ellas y ellos de mí? ¿Qué les decías cuando hablabas de mí? ¿Qué lugar ocupaba yo en tu vida? ¿Qué ha significado para ti ser padre?

Tantos años, tantos recuerdos, tantos momentos juntos y sobre todo separados, y aún no tengo claro de qué se trata este oficio de ser tu hijo y tu oficio de ser padre, de qué se trata esta relación. Frente al mar mediterráneo, en una pequeña isla entre África y Europa, siento que nos hace falta mucho por vivir y conversar. Escucho Yamulemao y me dan ganas de llorar. No sé muy bien por qué. Cali está muy lejos. La vida inclemente nos ha pasado sin preguntarnos lo que estábamos haciendo y tal vez lo que estábamos perdiendo. Corrimos buscando salvarnos y terminamos siendo otros. Yo ya no soy un adolescente, ni siquiera ya un joven enojado. Aprendí a ser feliz, a amar, a proteger, a engañar y decepcionar. Conocí lugares y lenguas, ojos de todos los colores me miraron con cariño, algunos con amor incluso, cualquiera que sea la diferencia. Todo parece ya muy lejano. El mar se convierte en espuma blanca y se rinde en la bahía. “Ah Yamulemao, ah Yamulemao”. Los turistas desconcertados por mis lágrimas tratan de capturar el mar con sus cámaras. El mar es demasiado inmenso.

El Matallana