Public pervert

If time is my vessel, then learning to love

might be my way back to sea

The flying, the metal, the turning above,

these are just ways to be seen…

 

We all get paid,

yeah some get faith before they die,

then through stars we will navigate

through the holes in your eyes…

 

How many days will it take to land?

How many ways to reach abandon?

Oh, abandon

 

Oh, so swoon, baby, starry nights,

may our bodies remain

You move with me, I’ll treat you right, baby,

may our bodies remain

 

There is love to be made,

so just stay here for this while.

Perhaps heartstrings resuscitate,

the fading sounds of your life…

 

How many days will it take to land?

How many ways to reach abandon?

Oh, abandon

 

So swoon baby starry nights,

may our bodies remain

As deep we move, I’ll feed you light, baby,

may our bodies remain

Oh yeah in history, I’ll treat you right, baby,

I’m honest that way, hey!

 

Swoon baby starry nights,

may our bodies remain…

 

Interpol (1997) – Public Pervert, Antics (2004)

García Márquez y poliamor

“Se acordó de Ángeles Alfaro, la efímera y la más amada de todas, que vino por seis meses a enseñar instrumentos de arco en la Escuela de Música y pasaba con él las noches de luna en la azotea de su casa, como su madre la echó al mundo, tocando las suites más bellas de toda la música en el violonchelo, cuya voz se volvía de hombre entre sus muslos dorados. Desde la primera noche de luna, ambos se hicieron trizas los corazones con un amor de principiantes feroces. Pero Ángeles Alfaro se fue como vino, con su sexo tierno y su violonchelo de pecadora, en un transatlántico abanderado por el olvido, y lo único que quedó de ella en las azoteas de luna fueron sus señas de adiós con un pañuelo blanco que parecía una paloma en el horizonte, solitaria y triste, como en los versos de los Juegos Florales. Con ella aprendió Florentino Ariza lo que ya había padecido muchas veces sin saberlo: que se puede estar enamorado de varias personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a ninguna. Solitario entre la muchedumbre del muelle, se había dicho con un golpe de rabia: “El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas”. Estaba bañado en lágrimas por el dolor de los adioses. Sin embargo, no bien había desaparecido el barco en la línea del horizonte, cuando ya el recuerdo de Fermina Daza había vuelto a ocupar su espacio total.”

Tomado de El amor en los tiempos del cólera (1985) de Gabriel García Márquez.

Mi corazón con honra

15.05.2016

 

Mi corazón

salta y hace ruidos

pero no siempre se escucha,

el amor que siente

sin objeto

es una fuente pura,

cuando se brinda crece

sus gotas locas no agotan

moja el mundo de sentido

dando vida a las cosas

 

Mi corazón

ya ha sufrido

el olvido y la derrota

pero el amor que siente

es creciente

como la luna y las olas

busca bordes que desborda

ahoga verdades y normas

se alimenta de sí mismo

y fluye a la muerte con honra

 

El Matallana

Recuerdo de Maria A.

1

En aquel día en de luna azul Septiembre

Quieto bajo un joven ciruelo

Lo sostuve, al quieto pálido amor

En mi brazo como en un dulce sueño.

Y sobre nosotros en el bello veraniego cielo

Había una nube, que vi largamente

Ella era muy blanca y monstruosamente alta

Y así como la vi, no estaba nunca ahí.

 

2

Desde aquel día muchas, muchas lunas

Han flotado quietas cayendo y de paso

Los ciruelos ya fueron talados

¿Y me preguntas que fue del amor?

Así te lo digo: No puedo acordarme.

Sin embargo, seguro, sé a lo que te refieres

Pero de su rostro, ya nunca más sé

Sólo sé aún: antaño lo besé.

 

3

Y también el beso lo hubiera olvidado hace tiempo

Si la nube no estuviera ahí

De ella sé y he de saber siempre

Ella era muy blanca y venía desde arriba.

Los ciruelos quizá aún florecen

Y aquella mujer tiene tal vez ahora su séptimo hijo

Mas aquella nube floreció sólo minutos

Y así como la vi, desapareció en el viento.

 

Traducción no oficial de “Erinnerung an die Marie A.” de Bertolt Brecht (1898 – 1956)

Erinnerung an die Marie A.

1

An jenem Tag im blauen Mond September

Still unter einem jungen Pflaumenbaum

Da hielt ich sie, die stille bleiche Liebe

In meinem Arm wie einen holden Traum.

Und über uns im schönen Sommerhimmel

War eine Wolke, die ich lange sah

Sie war sehr weiß und ungeheuer oben

Und als ich aufsah, war sie nimmer da.

 

2

Seit jenem Tag sind viele, viele Monde

Geschwommen still hinunter und vorbei

Die Pflaumenbäume sind wohl abgehauen

Und fragst du mich, was mit der Liebe sei?

So sag ich dir: Ich kann mich nicht erinnern.

Und doch, gewiß, ich weiß schon, was du meinst

Doch ihr Gesicht, das weiß ich wirklich nimmer

Ich weiß nur mehr: Ich küsste es dereinst.

 

3

Und auch den Kuss, ich hätt’ ihn längst vergessen

Wenn nicht die Wolke da gewesen wär

Die weiß ich noch und werd ich immer wissen

Sie war sehr weiß und kam von oben her.

Die Pflaumenbäume blühn vielleicht noch immer

Und jene Frau hat jetzt vielleicht das siebte Kind

Doch jene Wolke blühte nur Minuten

Und als ich aufsah, schwand sie schon im Wind.

 

Bertolt Brecht (1898 – 1956)

La sombra

24.08 2015

 

La sombra permanece y acontece

late como el recuerdo

de aquel beso con ternura

 

La sombra amanece y anochece

sonríe por el encuentro

llora iracunda por la huida

 

La sombra desaparece y aparece

vibra melancólica bajo el cielo

oscurece de reproche el claro día

 

La sombra embellece y envilece

cubre corazones con su velo

ahoga de nostálgica locura

 

El Matallana

Beschreibung VIII

“Was für ein wunderschönes Gedicht!

Die Bilder tragen einen Zauber in sich, so dass ich mich in jeder Strophe in einem anderen Moment, einer anderen Situation, Umgebung und Universum fühle.

Vielen Dank fürs Malen und Teilen…”

 

Sonja – 23.08.2015

https://elmatallana.com/2015/08/22/die-augen-einer-frau-in-koln/