Denn

Denn
ich hab dir
nichts versprochen
nur den Docht für die Lampe
und das Kännchen Öl
für gedämpftes Licht
auf dem Tisch
mit den Blutflecken

Den Teppich
kann ich nicht weben
mit den Fäden aus Draht

Sag nicht “Gute Nacht”
die Nacht ist nicht gut
die fremde vergeßliche Nacht

 

Rose Ausländer

11. Mai 1901 – 3. Januar 1988

 

Weitere Informationen:

http://www.deutschlandfunk.de/mein-atem-heisst-jetzt.704.de.html?dram:article_id=85925

http://www.roseauslaender-stiftung.de/index.html

Mi aliento

En mis sueños más profundos

llora la tierra

Sangre

 

Estrellas sonríen

en mis ojos

 

Vienen personas

con preguntas multicolores

Vayan donde Sócrates

les respondo

 

El pasado me ha poetizado

yo he

heredado el futuro

 

Mi aliento se llama

ahora

 

 

Rose Ausländer

Mai 1901 – 3. Januar 1988

 

*Traducción no oficial de “Mein Atem”.

 

Sitios de interés:

http://www.deutschlandfunk.de/mein-atem-heisst-jetzt.704.de.html?dram:article_id=85925

http://www.roseauslaender-stiftung.de/index.html

Mein Atem

In meinen Tiefträumen
weint die Erde
Blut

Sterne lächeln
in meinen Augen

Kommen Menschen
mit vielfarbnen Fragen
Geht zu Sokrates
antworte ich

Die Vergangenheit hat mich gedichtet
ich habe
die Zukunft geerbt

Mein Atem heißt
jetzt

 

Rose Ausländer

11. Mai 1901 – 3. Januar 1988

 

Weitere Informationen:

http://www.deutschlandfunk.de/mein-atem-heisst-jetzt.704.de.html?dram:article_id=85925

http://www.roseauslaender-stiftung.de/index.html

Sangre libre en Seúl

13.04.2015

Una amiga cercana creció en la abundancia de una familia de empresarios en Seúl.  Ella cuenta que cuando era niña, su madre no le permitía mezclarse con los hijos de las familias pobres que salían a jugar al parque. Día tras día veía desde la ventana como todos jugaban y se divertían, mientras ella se mantenía en casa para gustar de su amargo estatus…

Un día no aguantó más y salió corriendo por la puerta entreabierta sin que nadie lo notara inmediatamente. Sentía un deseo desesperado de montarse en el columpio y mecerse frenéticamente. Logró alcanzar el columpio y subirse como pudo; desde arriba la gente del pequeño parque parecía mirarla con cierto miedo. Se balanceó tan fuerte que dio una vuelta completa y al acercarse de nuevo a la tierra no supo cómo parar. Salió volando a ras de piso, con su cara deslizándose sobre el suelo.

…Poco después la encontraron de pie, sonriendo con la boca llena de tierra y sangre.

 

El Matallana

Quizás no tan vacío

03.04.2015

Mi corazón está vacío
quizás no
dentro hay un amor ya sin dramas
mariposas plácidas
de jardines ordenados
batiendo sus alas
con medida ternura

Mi corazón está vacío
quizás no
dentro hay una tristeza hecha hermana
zancudas sedientas
de las selvas tropicales
bebiendo en silencio
o zumbando esta música

El Matallana

Aire de entonces

El aire de un abrazo de ríos sin deseo.

Los árboles, un aire vegetal de palomas.

La tarde era un ligero movimiento del párpado,

y la escarcha, la espuma fácil de tu sonrisa.

 

La veleta era el viento clavado en una espina.

Tu niñez, la distancia que había entre los lirios.

Orilla de tu sueño y pestañas de música

era entonces el ojo limpio de la mañana.

 

Venías de más lejos que un hombre de un olvido.

En tu lejana sangre había brumas y mástiles.

Entonces yo era triste y miraba el silencio

creyendo que el silencio era la oscuridad.

 

Todo mi afán de viajes ancló sobre tu piel

que iba bajo el sol sosteniendo la luz;

proa, el pecho hendía dulcemente los días

y el corazón sabía cómo es de azul el mar.

 

Por cada rosa un sitio en el aire tus hombros

dejaban redondeado por dónde tú pasabas,

y el viento en tus cabellos era sólo un pañuelo

estampado de aromas y soplos de colores.

 

Tus ojos no tenían color que yo pudiera

decir como palabras: «saúz»  o  «golondrina».

corrías como el agua y el agua de tu risa

subía a los tejados a hacer la tarde clara.

 

Hoy que ni los espejos saben cómo mirabas

cuando tu edad de lino te daba a las rodillas;

yo te recuerdo y digo simplemente las cosas

como si las sacara de una gota de agua.

 

Era entonces el tiempo dulce de nuestro encuentro.

La saeta era un rumbo sin ¡ay! en la llegada.

El jazmín, un recuerdo de olor en tu memoria.

Y el bronce era una brisa con olor de campana.

 

Jorge Rojas (1911-1995)

http://amediavoz.com/rojas.htm#AIRE DE ENTONCES