Catorce

05.09.21

“Gratitude is a must”

Koffee – Toast


El tiempo tiene todas las respuestas

Recordaremos con alegría el día

cuando los caminos se encontraron

e incluso el inesperado día

cuando se perdieron


Su sonrisa volverá a encontrar un sitio

en el rostro alegre del recuerdo

y entre las espinas de aquellas crisis

veremos flores de belleza colateral


La historia tomará una nueva forma

y sin dolor visitaremos aquel lugar:

la isla del primer beso

el hogar del enamoramiento

tantas palabras llenas de ternura

y el vórtice sensual de nuestros cuerpos


Agradeceremos aquello que vivimos

Celebraremos que fuimos uno aún sin serlo

Y esconderemos cuidadosamente del olvido

las memorias de ese amor que sí fue eterno.


El Matallana

Trece

28.08.2021


Eventualmente

agradecerás a la diosa fortuna

por tener la buena suerte

de la mala suerte,

y en el sangrante aprendizaje de las espinas

verás las ganancias de la pérdida


Aquel amor tan intenso

será sólo un encuentro nostálgico

de dos extraños amigables

que reinventan sus recuerdos

entre bebidas de invierno


El amor y el dolor de aquellos días

serán una historia casi agradable

que se cuenta antes de la cena

aún si llorando un poco por dentro


una anécdota poco creíble

un relato ya poco cierto

será como esos cuentos de niño

que narras con desconcierto

por las fantásticas verdades

que sonrojan a tu recuerdo


Dirás que todo pasa por algo

que el destino siempre es incierto

y jugarás resignado a la vida

sin el amor que ya ha muerto.


El Matallana

García Márquez y poliamor

“Se acordó de Ángeles Alfaro, la efímera y la más amada de todas, que vino por seis meses a enseñar instrumentos de arco en la Escuela de Música y pasaba con él las noches de luna en la azotea de su casa, como su madre la echó al mundo, tocando las suites más bellas de toda la música en el violonchelo, cuya voz se volvía de hombre entre sus muslos dorados. Desde la primera noche de luna, ambos se hicieron trizas los corazones con un amor de principiantes feroces. Pero Ángeles Alfaro se fue como vino, con su sexo tierno y su violonchelo de pecadora, en un transatlántico abanderado por el olvido, y lo único que quedó de ella en las azoteas de luna fueron sus señas de adiós con un pañuelo blanco que parecía una paloma en el horizonte, solitaria y triste, como en los versos de los Juegos Florales. Con ella aprendió Florentino Ariza lo que ya había padecido muchas veces sin saberlo: que se puede estar enamorado de varias personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a ninguna. Solitario entre la muchedumbre del muelle, se había dicho con un golpe de rabia: “El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas”. Estaba bañado en lágrimas por el dolor de los adioses. Sin embargo, no bien había desaparecido el barco en la línea del horizonte, cuando ya el recuerdo de Fermina Daza había vuelto a ocupar su espacio total.”

Tomado de El amor en los tiempos del cólera (1985) de Gabriel García Márquez.

Amor

31.01.2016
Al Lucero de Punta Hermosa
Como un baile que empieza adentro 
y encuentra su movimiento afuera,
como un violín en su nota más tenue y nítida, 
hay una alegría que es dolor al mismo tiempo, 
una herida sanadora e íntima
El Matallana